Skip to main content

II. ¿Cómo nos trata Dios ahora que somos sus hijos

    • Desde el momento en que nos convertimos, Dios nos trata como un buen padre terrenal trata a sus hijos.
      1. Él reconoce su paternidad sobre nosotros y nos llama “Hijos de Dios”. [[1 Juan 3:1]]
        Como un buen padre, Dios nos cuida. 1 Pedro 5:6-7 dice:
        “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
      2. Como un buen padre, Dios está siempre dispuesto a guiarnos y enseñarnos. [[Juan 14:26]]
      3. Como un buen padre, Dios provee abundantemente para nuestras necesidades.
        “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” Filipenses 4:19
      4. Como un buen padre, Dios nos disciplina cuando somos desobedientes. [[Hebreos 12:5-11]]
      5. Como un buen padre, Dios siempre está presto a ayudarnos cuando lo necesitamos. Salmo 46:1-2 dice:
        “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar”.