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  1. Dar de nuestro dinero es imitar a Dios.
    1. Nuestro padre anhela que lleguemos a ser como Él. Así nos lo enseña [[Efesios 5:1]]

      “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.”
    2. Nuestro Dios es un Dios generoso, dar espontáneamente es un rasgo de su carácter.
      [[Juan 3:16]] dice que
      “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito...”.
  2. Debemos dar de nuestro dinero a los necesitados, porque agradamos a Dios y recibimos su bendición. [[Proverbios 22:9]] promete que:

“El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente.”
    1. Es fácil excusarnos para no dar, señalando que hay tantos haraganes que se aprovechan. Demos a los pobres, la caridad es un rasgo de los cristianos. [[Deuteronomio 15:7]]

    2. No cierre su corazón ante la necesidad de los pobres. Preste atención a lo que dice
      [[Proverbios 28:27]]

      "El que da al pobre no tendrá pobreza; mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.”

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Debemos honrar a Dios con nuestros bienes

    1. Regale el dinero a los necesitados y comprobará las promesas de Dios, contenidas en
      [[Proverbios 19:17]]
      “A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.”
  1. Debemos dar a Dios y a su iglesia, de esa forma mostramos el amor hacia él [[2 Corintios 8:7-9]].
    1. Dios nos manda que le honremos con nuestro dinero. Dar dinero a Dios debe tener prioridad sobre cualquier otro gasto [[Proverbios 3:9-10]].
      “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.”
    2. Al dar a Dios estamos cumpliendo con la responsabilidad de sostener la Obra del Ministerio de nuestra Iglesia.
      1. Su diezmo u ofrenda deben ser dados a la iglesia y no a una persona o institución aparte. En el nuevo testamento es evidente que la iglesia recibe y administra el dinero necesario para el avance de la obra de Dios [[Hechos 4:34-35]].
        "Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad".
      2. Por supuesto, somos libres de dar a cualquier causa fuera de nuestra iglesia local; pero, nunca lo haga sacrificando el dinero que Dios nos ha pedido dar a la iglesia.
    3. A Dios no le interesa tanto la cantidad de dinero que damos, sino la actitud del corazón con la que lo hacemos. Aclaremos la cuestión del diezmo:
      1. Cuando se habla del “diezmo”, se habla de darle a Dios el diez por ciento de nuestras ganancias.
        1. El diezmo fue una ley para los judíos en el Antiguo Testamento. Si no lo hacían le robaban a Dios. [[Malaquías 3:8-10]]
        2. Pero el diezmo apareció como principio en tiempos de Abraham, mucho antes de la ley de Moisés. [[Génesis 14:17-20]]. La ley no es eterna, pero el principio sí lo es y se aplica para todas las épocas.
        3. La Palabra de Dios nunca pide a los cristianos que “demos el diezmo”; no estamos obligados a diezmar. no estamos bajo el ayo (el tutor) de la ley [[Gálatas 3:23-25]].
      2. Como vimos antes, en el Nuevo Testamento, los cristianos daban voluntariamente mucho más que el diez por ciento, ellos vendían todo y lo daban por completo a la iglesia
        [[Hechos 4:34-35]].
        • Siendo honestos, usted puede dar la cantidad que quiera, mientras sea conforme a su corazón, no con tristeza, ni por necesidad. Recuerde también que la Biblia contiene promesas específicas para aquellos que ofrendan de esa manera [[2 Corintios 9:6-7]].
        • Dé conforme a lo que Dios le ha permitido ganar, tal como lo instruye [[1 Corintios 16:2]]
          “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.”
          Al dar, considere que en la Biblia nadie dio menos del diezmo.
      3. El principio del diezmo nos ayuda a establecer cuanto vamos a dar voluntariamente a Dios.
        1. Dar por lo menos el diezmo provee estructura para ordenar nuestras finanzas.
        2. A medida que crecemos, debemos desarrollar el corazón los creyentes del nuevo testamento, quienes dieron sacrificialmente más allá del diezmo.
      4. Recuerde el principio de la siembra y la cosecha. El mismo pasaje que estudiamos.
        [[2 Corintios 9:6-7]] nos enseña que segaremos tanto como hayamos sembrado.
        1. Debido a que Dios es fiel en sus promesas, tenga seguro que él le devolverá multiplicado lo que usted le dé.
        2. Sin embargo, recibir la bendición de Dios NO ES EL MOTIVO CORRECTO PARA OFRENDARLE.
  2. Finalmente, debemos dar porque al dar somos nosotros los que resultamos más beneficiados [[Filipenses 4:15-17]].
“Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta.”