4. Nuestros Valores Fundamentales
Vida Nueva es una iglesia que vive conforme a 5 Valores Fundamentales
Estos valores son las áreas “no negociables” en el ministerio. Más que teoría, estos valores nos guían en la toma de decisiones prácticas en las acciones ministeriales cotidianas y constituyen el marco de referencia para todo lo que hacemos como Iglesia.
Los valores que nos gobiernan son:
La intimidad con Dios es nuestra prioridad.
El valor central de la Iglesia es Dios. La intimidad con él debe ser buscada y mantenida a toda costa. No hay programa ni persona más importante que él. Si logramos todas las metas propuestas como Iglesia pero perdemos la intimidad personal con nuestro Señor, habremos fracasado estrepitosamente. Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. (RVR60) Salmos 27:4
La Biblia es nuestra autoridad.
Todas nuestras normas de conducta, nuestra doctrina y la fuente de nuestras actitudes y acciones tanto personales como ministeriales deben fluir de la Palabra de Dios. En nuestra Iglesia no deben haber pastores o líderes con autoridad que no provenga de la Palabra de Dios. Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas. (RVR60) Salmos 138:2
La gente es nuestra razón de ser.
Existimos como una entidad de servicio a la gente. Servimos como medio de comunicación del evangelio y como medio de influencia en el cambio y crecimiento de cada persona. No podemos maltratar o ignorar el bienestar de las personas en este proceso. El buen trato, la amabilidad, el interés genuino en cada uno es uno de los resultados que para nosotros la gente sea un valor verdadero. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. (RVR60) 2 Timoteo 2:24-26
La rectitud es nuestro estilo de vida.
Vemos que la Biblia demanda que seamos irreprensibles y correctos. Aunque reconocemos que estamos extremadamente lejos de ser perfectos y sin pecado, no creemos que existan presiones lo suficientemente poderosas como para justificar la caída de los estándares de rectitud que la Biblia demanda. Rechazamos la picardía y la doble moral, escogemos la integridad, el honor y la verdad. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. (RVR60) Hebreos 1:9
La excelencia es nuestra norma.
Al hacer algo para Dios debe ser hecho con excelencia. Jesús merece lo mejor de nuestro tiempo, talentos y tesoros. Nada en el ministerio puede o debe ser hecho mediocremente. Esto no necesariamente implica siempre mucho dinero… cualquiera puede hacer algo excelente con mucho dinero. La clave de la excelencia está en un corazón que no se conforma con ofrecer lo mediocre o lo incompleto. Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande; porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses. Mas ¿quién será capaz de edificarle casa, siendo que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerlo? ¿Quién, pues, soy yo, para que le edifique casa, sino tan solo para quemar incienso delante de él? (RVR60) 2 Crónicas 2:5-6
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