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III. ¿Cómo puedo resolver los conflictos que surjan al relacionarme con los demás?

  1. Busque la paz con todos, hasta donde le sea posible.
    1. Ese es el principio que debe gobernar nuestras relaciones personales. [[Romanos 12:18-21]]:
      “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
      No seas vencido de lo malo, sino vence con bien el mal.”"
    2. El “hasta donde sea posible” de los cristianos requiere de una actitud de mansedumbre que va contra la lógica del mundo [[Mateo 5:38-48]].
  2. Busque la restauración completa dentro de los límites de la sensatez.
    1. Cómo dice [[Gálatas 6:1]], con un Espíritu de mansedumbre, trate que la restauración del ofensor sea el objetivo principal en la resolución del conflicto:
      “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”
    2. Si alguien se siente ofendido por usted, es su deber buscarle y procurar la reconciliación.
      [[Mateo 5:23-24]] es un principio eterno:

      “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.”
    3. Sin embargo, si un hermano peca contra usted:

      1. Sea prudente. No hable con nadie sobre el problema. [[Proverbios 26:20]]:

        “Sin leña se apagua el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda.”
      2. Controle su lengua. ¡El chisme no sólo es pecaminoso, sino que es diabólico y destructivo! [[Santiago 3:6]] nos advierte:

        “Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y conta- mina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.”
      3. Hable con él en privado, censúrele con toda la gentileza y amabilidad posible. Si él oye su reprensión, el problema no debe ir más allá. [[Mateo 18:15]]:

        “Por  tanto,  si  tu  hermano  peca  contra  ti,  ve  y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.”
      4. Si el asunto no se resuelve, busque una o dos personas espirituales, preferentemente líderes de la congregación, para que entre todos procuren la restauración del hermano [[Mateo 18:16]].

      5. Si aún así el problema no se soluciona, deje que la iglesia intervenga. [[Mateo 18:17]]:

        “Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.”
    4. Ante la penosa situación de que su problema con otro creyente no se pueda resolver con la mediación de la iglesia, usted debe “sufrir el agravio”.
      1. No vaya ante un incrédulo para arreglar sus problemas. De igual manera, deseche la posibilidad de recurrir a un tribunal secular para continuar el pleito. [[1 Corintios 6:1-7]]
      2. Perdone a quien le ofendió, de eso se trata sufrir el agravio. [[Colosenses 3:13]] dice:
        “Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
      3. Sea paciente con su hermano, recuerde que él, al igual que usted, está creciendo en el Señor. Procure actuar como dice Efesios 4:2:
        “Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.”
  3. Busque la conversión del no creyente.
    1. Al resolver conflictos con quienes aún no conocen a Cristo, recuerde que el propósito principal al tratar con ellos es procurar su conversión.
    2. Algunos conflictos no son tan fáciles de resolver, pero vale la pena esforzarnos para que otros se conviertan. A veces usted sencillamente deberá ser fiel a Dios y dejar que él se haga cargo. Crea la promesa de [[Proverbios 16:7]].
      “Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.”
    3. Comprenda que cualquier oposición a usted como creyente es principalmente de índole espiritual, a fin de evitar que otros se conviertan. Nuestro adversario es Satanás y no la gente.
      [[Efesios 6:12]] dice:
      “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra pricipados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
    4. Si se niega a sí mismo con el fin de alcanzar a otros, anticipe el asombro e incluso la censura de quienes no compartan sus convicciones. [[1 Pedro 4:3-4]]
      1. En algunos casos tomar una posición bíblica hará que aún sus seres más cercanos y queridos se opongan. [[Mateo 10:34-38]].
      2. Responda con gentileza. Recuerde que su propósito es que la persona se convierta.
        [[Proverbios 15:1]] es verdad en cada caso:
        “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.”
      3. Procure terminar todo conflicto dejando las puertas abiertas para seguir ministrando a los involucrados en el futuro. [[2 Timoteo 2:23-26]] dice:
        “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas.
        Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios le conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él."
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