Pacto de Vida Nueva
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osotros, los abajo firmantes, habiendo recibido a Jesucristo, como Señor y Salvador de nuestras vidas, creyentes en un solo Dios eterno que existe en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, reconociendo que fuimos bautizados por el Espíritu Santo dentro del cuerpo de Cristo en el momento de nuestra conversión y habiendo sido bautizados por inmersión en agua en obediencia a las Sagradas Escrituras, acordamos observar el siguiente Pacto: Decidimos incorporarnos como miembros de la Iglesia Bautista Vida Nueva, reconociendo los privilegios y deberes que ello implica; nos comprometemos a vivir en santidad, practicando las enseñanzas de la Biblia como la norma de nuestra conducta, entendiendo que la misma es la única, infalible, autorizada e inspirada Palabra de Dios, haremos de ella el objeto de nuestro estudio y la fuente de nuestras actitudes, dedicaremos tiempo personalmente y con nuestras familias para escudriñarla y practicarla en toda ocasión y lugar, sin importar cuáles sean las circunstancias que rodeen nuestras vidas. Nos comprometemos a compartir las buenas nuevas de salvación por gracia con nuestros familiares, amigos y con toda persona posible, y a cooperar en la tarea de llevar el evangelio a toda criatura en todo lugar haciendo todo lo que esté dentro de nuestra capacidad para que cada quién pueda recibir la vida nueva y eterna que se encuentra en Jesucristo. Nos comprometemos a ayudarnos los unos a los otros en todas nuestras necesidades, a orar unos por los otros, a velar los unos por los otros, a identificarnos los unos a los otros, a exhortarnos en amor y a protegernos mutuamente de acuerdo a lo estipulado por la Palabra de Dios. Así mismo acordamos apoyar a nuestra iglesia por medio del ejercicio de nuestros dones personales, la entrega de nuestros diezmos y ofrendas, la defensa de su doctrina, y la oración constante por nuestros pastores y por cada una de las necesidades de la obra. Nos comprometemos a someternos a los pastores y líderes que Dios establezca en nuestra iglesia, y de igual forma a los estatutos legales que regirán la vida de la misma. Nos comprometemos a guiar en el espíritu de este pacto a nuestros hijos y a todos aquellos a quienes Dios agregará en el futuro como parte de la Iglesia, mientras esperamos ser arrebatados al cielo por nuestro Señor Jesucristo en el inicio de los eventos de su segunda venida, o seamos llamados individualmente a Su presencia, nos esforzaremos por cumplir este pacto con amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. |